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¿Eres búho o alondra? una mutación genética explica si eres madrugador o trasnochador

Viernes 7 de Abril del 2017

¿Eres búho o alondra? una mutación genética explica si eres madrugador o trasnochador

El cronotipo de cada persona define sus hábitos de sueño. Las preferencias de los trasnochadores, conocidos en la jerga de los expertos del sueño como «búhos», o de los madrugadores o «alondras». Pero lo que nos lleva a ser de una u otra manera tiene una explicación genética. Una investigación de la Universidad Rockefeller (Nueva York) desvela que la clave está en la mutación de un gen que altera nuestro reloj interno.

Los portadores de la variante genética (CRY1) suelen retrasar la hora de acostarse entre dos y dos horas y media que los no portadores, según se publica en la revista «Cell».

Los trasnochadores o búhos son diagnosticados con un trastorno llamado síndrome de la Fase del Sueño Retrasada. Este estudio es el primero que relaciona una mutación genética con el desarrollo de este trastorno con el que convive el 10 por ciento de la población.

Tener esta anomalía no es ninguna ventaja. A estos «búhos» les cuesta conciliar el sueño, aunque intenten acostarse pronto y cuando por fin lo consiguen lo hacen de forma fracturada. El síndrome de la Fase del Sueño Retrasada suelen sufrir ansiedad, depresión, enfermedades cardiovasculares y diabetes. Y socialmente sufren las consecuencias de una sociedad habituada a los horarios laborales madrugadores.

«Es como si estas personas tuvieran un jet lag perpetuo, moviéndose hacia el este todos los días», dice Michael Young, uno de los autores del estudio.

Sin embargo, no todos los casos son atribuibles a esta mutación genética. La investigación lo ha hallado en 1 de cada 75 individuos de ascendencia europea.

Amantes de las mañanas

Las personas de mañanas se despiertan sin ayuda del despertador y disfrutan del desayuno. Suelen estar menos cansados y se van a la cama a una hora razonable.

De niños, solemos ser «alondras». Nos despertamos y acostarnos pronto, mucho antes que los adultos. El cambio se produce al llegar a la adolescencia, cuando el reloj biológico comienza a trabajar de forma más lenta. Acostarse tarde y dormir más es un comportamiento típico de los adolescentes que hacen lo que de alguna manera les pide su organismo.

Pero más allá de nuestra predisposición genética, cada vez es más frecuente el «jet lag» social, cuando nuestra actividad (salidas nocturnas, la televisión o los ordenadores y tabletas) nos obligan a funcionar en un huso horario diferente al de nuestro reloj biológico.

Higiene del sueño

El reloj circadiano responde a estímulos exteriores ambientales, de manera que los «búhos» pueden luchar contra su destino genético con una buena higiene del sueño. La estrategia consiste en forzarse por mantener una disciplina de sueño con horarios regulares, evitar los dispositivos electrónicos por la noche y exponerse a la luz solar durante el día, aseguran los autores.

Fuente: http://ow.ly/ZkXG30aEK0I